viernes, septiembre 18, 2009

Disciplina escolar: miradas externas.

El País en un reportaje "La ley sin medios no da la autoridad" recoge posturas diferentes, con matices abiertamente encontrados sobre las soluciones a la crisis de autoridad que se ve envuelta la "escuela", a propósito de una ley de la Comunidad de Madrid para "dar respaldo moral" al profesorado. En conjunto de opiniones podemos claves que están en el origen del problema: "...unos alumnos que, les guste o no estudiar, deben estar escolarizados hasta los 16 años, lo que conlleva una mayor complejidad del trabajo docente. Y también es cierto que tanto alumnos como padres ya no ven al profesor, y a casi ninguna figura pública, como una autoridad incuestionable". Donde ya hay menos acuerdo es las medidas a tomar, hay quien ven la solución en la mano dura, aunque en la mayoría de las opiniones hay inflexiones comunes: "...dar ese empujón legal para recuperar todo lo demás, el respaldo social, el reconocimiento también de la autoridad moral y pedagógica del profesor".

Este reconocimiento de autoridad y moral pedagógica del profesor parece ser un problema de fondo, pero que mientras unos lo ven necesario conseguirla con recursos legales, otros no en salida adentrándose más en esa vía. Para la CEAPA, sin negar el exceso de permisividad, la autoridad no se puede fijar por decreto "Las soluciones no van por ahí", sino "por la modernización del sistema educativo". Esta misa idea se recoge en el Informe Talis de la OCDE: "Echando un vistazo a los datos de España, un mejor clima escolar se suele encontrar cuando los docentes tienen un contrato fijo y más experiencia, cuando colaboran entre ellos y cuando el tamaño de las clases es menor. Además, aquellos profesores que apuestan por la transmisión directa [menos participativa, en la que el profesor enseña y el alumno escucha de una forma más pasiva] suele percibir un peor clima escolar". Expresado en otros términos, Rafel Porlán, catedrático de didáctica de la universidad sevillana: "Lo que está claro es que con los métodos tradicionales es más difícil controlar a los alumnos... que hoy los alumnos no aguantan... Y para que ese modelo funcione se precisa un régimen de control disciplinario que garantice que el alumnado esté en disposición de aprender, es decir, callado, sentado y con el libro de texto abierto en la página correspondiente. La relación educativa no puede sustentarse sobre el mero recurso a la autoridad".

Cuestionado el modelo metodológico (diría que incluso implícitamente curricular) de la escuela actual sigue profundizando en las actitudes del profesorado, cuando se dice que las mayores diferencias de percepción sobre el clima escolar no se observan "entre países (25%) ni entre centros de zonas distintas (10%), sino entre los profesores de un mismo colegio que dan clase cada día a los mismos alumnos (65%)" lo que conllevaría "una política de prestar atención a las habilidades y la disposición de los profesores individualmente que mejorar el ambiente y la disciplina generales de los centros". Ejercer la autoridad que tienen en un ejercicio de responsabilidad, apunta también Fernández Enguita (catedrático de filosofía de la Universidad de Salamanca) que podrían resumirse en una mayor implicación: "Muchos de los conflictos laborales de los últimos años han sido porque no se quiere vigilar los recreos, los pasillos, las actividades extraescolares, los comedores..."

Hace tiempo hice un post sobre la experiencia vista con distancia temporal de alguien que paso un corto periodo en la enseñanza a finales de los 90, lo que nos ofrece una mirada externa que he de reconocer me sorprendió: "Sólo se estaba en el centro estos periodos mínimos de clases y guardias, no había ninguna reunión, cada profesor era una isla. También llegué a creer que más dedicación era regalar tiempo sin ninguna compensación" "Ahora pienso que una compensación básica es poder trabajar con menos estrés, aunque haya que pagar un precio por ello ... el salario no basta para gratificar a los profesionales..." "...se carecía de los dos pivotes fundamentales: información y estrategia".

Juanjo ayer le dedicaba un post al tema: "
Tengo serias dudas sobre si hemos perdido la autoridad o la hemos tirado nosotros mismos a la papelera del recule funcionarial. Y muchísimas más sobre la posibilidad de que la autoridad pueda venir dada por una ceremonia de investidura legislativa, venga de donde venga. O lo que es lo mismo, me interesa más la autoridad que nos ganamos los profesores que la que nos vienen a dar con medidas externas".

Hay sobradas razones para lamentarse, pero la solución de un problema está en todas sus variables, no sólo en algunas; buscarla fuera de ellas, es negarlo.


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3 comentarios:

Carmen Andújar dijo...

Es dificil hablar de esta cuestión; pero para mí esta muy claro que el papel de los padres es fundamental, si esos padres no valoran al maestro,pues los hijos menos. Ya está bien de echar la culpa a los profesores. Yo creo que los padres educan y los profesores enseñan. Si hemos de hacer las dos cosas, a veces fallamos, porque nada más podemos hacer una.

Miguel L. Vidal dijo...

También puede ocurrirnos como con el tráfico: hay quien cede siempre el paso como peatón, pero cuando coge el volante se vuelve agresivo y no le importa acosar para adueñarse del carril o no respetar los pasos peatones. Quiero decir, las circunstancias provocan reacciones distintas, no siempre son transferibles las conductas. El papel de los padres es importante, pero no suficiente.

Carmen Andújar dijo...

Claro que no;pero se nota mucho cuando los padres dan una buena educación a sus hijos. El camino se vuelve mucho más sencillo y nosotros somos más comprendidos. Es cierto que la autoridad te la has de ganar; pero también no es menos cierto que si nos dan más armas para hacerlo mucho mejor.