Esto viene a cuento del debate de un portátil por alumno, o "los portátiles de Zapatero", que de seguirse utilizando este término no va tener palabras para agradecérnoslo, a tenor de la mejor reflexión que he leído sobre este tema. La reproduzco integra: "Se trata de cambiar el paradigma de “aulas con ordenadores” por “alumnado con ordenadores”, es el tercer paso necesario para “disolver” la tecnología. Entiendo que exista miedo a desprenderse del protagonismo y el control que ha caracterizado a la educación en los últimos 4.000 años, desde las Edubas, pero el tiempo ya no corre, salta, y la educación comienza a saltar por encima de todos. Sí, la revolución la vende El Corte Inglés, o Toshiba o Intel o …. “dadle armas al pueblo”. Dentro de unos años el balance nos llenará de orgullo a unos pocos". (Ver en los comentarios al post de Jordi "La revolución no se vende en el Corte Inglés", no tiene enlace el autor).
El que existan tan mañas y variopintas resistencias, me hace pensar que la medida tiene algo de catártica. Los cambios importantes en los servicios públicos no siempre vienen de la mano de sus agentes, podríamos decir que necesitan un empujoncito por parte de los usuarios, planificación e impulso social. Aunque confieso mi temor a que quede en profecía, las inercias son enormes y el sistema tiene capacidad para fagocitar todo lo que actúe de catalizador.
Abusando de las citas, pido disculpas a Juanjo porque siempre hay un riesgo e de descontextualizar, añado algunas frases más de las dos entrevistas, que vienen al pelo:
- Lo triste es enfocar la educación en función de modelos de evaluación como el examen.
- En buena medida, estas tecnologías ofrecen posibilidades que van por delante de la legislación educativa, de costumbres demasiado asentadas, de prácticas arcaicas y de marcos de asignaturas demasiado estrechos.
- Paradójicamente, permiten individualizar el currículum. Lo que no sé es si la Administración aceptaría una individualización absoluta.
Entrevista parte 1ª
Entrevista parte 2ª
Actualización: entrevista parte 3ª
